Polonia.- (PL)

Todz.-

12/2020.- TODZ.-  

Llegué a Tódźsobre las 19:45 horas de un 31 de diciembre de 2020 en un viaje que me llevaría hasta Varsovia. Una buena fecha para estar de viaje sin lugar a dudas. Estacioné el camión en las inmediaciones de un Restaurante Italiano llamado Peperoncini donde tendría que hacer 24 horas de parada obligatoria. El centro de la ciudad me quedaba a unos diez kilómetros de distancia, unas dos horas caminando pero el día 1 de enero de 2021, no tenía nada más interesante que hacer que caminar y acercarme para conocer la ciudad. Hacía un frio horroroso, además de un aire fino que calaba hasta los huesos y que encima me daba de cara. Después de unas dos horas caminando llegué a lo que parecía que era en centro de la ciudad. En primer lugar me acerqué hasta la Roman Catholic Archdiocese of Łódź que no es otra cosa que una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en Polonia. Se trata de una arquidiócesis latina, sede metropolitana de la provincia eclesiástica de Lodz, que tiene como su ordinario desde el 14 de septiembre de 2017 al arzobispo Grzegorz Ryś. Para Navidad montan en la puerta de esta iglesia un nacimiento con personajes a tamaño real bastante conseguido. Justo al lado hay un monumento con la imagen de Juan Pablo II también a escala real o más grande incluso, diría yo. 

Entré en un pequeño supermercado para comprar alguna cerveza típica polaca y algo de comer. Con la temperatura a cero grados que había aquel día por las calles de Tódź, casi agradecí que aquella cerveza no estuviese muy fría del todo. Caminé hasta la calle Piotrkowska donde habían dispuesto numerosos puestos navideños. La mayoría de ellos eran de comida y descubrí algo que me sorprendió muchísimo por su sabor y textura. Uno de los propietarios de aquellos puesto me ofreció un trozo de carne ahumada, era tocino de cerdo y estaba espectacular. El ahumado lo hacían allí mismo y en la barbacoa se podían ver dispuestos los trozos de carbón que utilizaban para ello. Eran algo más grandes que el huevo de gallina y muy lentamente les dejaba a la carne un sabor a barbacoa espectacular. Finalmente no pude resistirme a comprar dos buenos trozos de este tocino de cerdo que me duraron al menos dos semanas. También compré unas salchichas ahumadas riquísimas. La carne de cerdo es uno de los ingredientes principales de la comida típica de polaca, por lo que nunca van a faltar las salchichas o en polaco Kiełbasa. Hay una gran variedad, ahumadas o frescas y se pueden comer frías o calientes.  

Varsovia.-

01/2021.- VARSOVIA  Trabajando en ello...