Austria.-

Viena.-

08/2023.- Viena

Mi estancia en Viena apenas duró cuarenta y ocho horas, un tiempo más que suficiente a mi parecer para recorrer las céntricas calles de esta ciudad Austriaca tan maravillosa donde la majestuosidad de sus edificios no pasará desapercibida. Elegí un alojamiento que estaba bastante cerca de la estación de autobús y aunque es verdad que estaba algo retirado del centro de la ciudad, las buenas reseñas de St Christopher's Inn Vienna me hicieron decantarme por este maravilloso lugar. 

Después de una buena ducha caminé durante casi una hora hasta llegar al centro de la ciudad y lo primero que me encontré fue con el encanto que tiene el edificio mundialmente conocido como es la Ópera de Viena. Muy cerca de este edificio pude contemplar el monumento La Pestsäule (en alemán significa 'columna de la peste') que es una columna monumental dedicada a la Santísima Trinidad que se localiza en Graben, una calle del distrito Innere Stadt en Viena. Erigida después de la gran peste de Viena de 1679, el monumento barroco es uno de los más conocidos del patrimonio arquitectónico de la ciudad austríaca. 

Contemplar desde fuera, La Catedral de San Esteban de Viena, es algo que me impresionó bastante. La catedral de San Esteban (en alemán Domkirche St. Stephan, abreviado popularmente como Stephansdom) es la iglesia principal de la arquidiócesis de Viena (Austria) y la sede de su arzobispo. Está situada en la plaza de San Esteban (Stephansplatz), en pleno centro de la capital austríaca. La obra fue iniciada por Rodolfo IV de Austria y se levanta sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, siendo la primera de ellas una parroquia consagrada en 1147. El edificio experimentó también varias reformas y ampliaciones a lo largo de su historia, siguiendo distintos estilos artísticos. Es el símbolo religioso más importante de Viena y ha sido testigo de multitud de eventos de la historia de Austria.

En el exterior del edificio se pueden observar el tejado, las dos torres campanario —la Sur y la Norte— y los pórticos de entrada al templo: el de los Cantores, el de las Torres, el del Obispo y el Gigante. La campana Pummerín es una versión reconstruida de la primitiva, que fue dañada por un incendio.

El interior de la catedral consta de tres naves y numerosos altares; cada uno de ellos alberga una variada cantidad de objetos y obras de arte que fueron recibiendo mediante donaciones de diferentes personalidades. Como en todo templo, antiguamente se realizaban entierros bajo sus suelos, por lo que el lugar conserva los sepulcros de varios nobles del país.

Otro lugar que visité y que me dejó fascinado fueron Los Jardines de Belvedere. Estos tienen una rica historia que se remonta al siglo XVIII. Fueron diseñados por el famoso arquitecto barroco Johann Lucas Von Hildebrandt como parte del complejo del palacio de Belvedere, construido para el príncipe Eugenio de Saboya. El complejo incluye dos palacios barrocos: el Belvedere Superior y el Belvedere Inferior. Los jardines se extienden entre los dos palacios y están divididos en dos secciones: el jardín francés y el jardín de rocas. Cada una de estas secciones, ofrece algo único y hermoso. El jardín francés es una impresionante exhibición de geometría y simetría, con caminos rectos y elegantes setos. En el centro del jardín se encuentra una gran fuente que presenta una estatua del dios griego Apolo. El jardín de rocas es un contraste sorprendente con el jardín francés, con su terreno accidentado y su exuberante vegetación. Aquí, los visitantes pueden explorar una serie de senderos y cascadas mientras disfrutan de impresionantes vistas de la ciudad. 

Ópera Estatal de Viena

Columna de la Peste de Viena

Catedral de San Esteban de Viena

Catedral de San Esteban de Viena

Jardines de Belvedere

Jardines de Belvedere